Hablamos con…Miguel Ángel Uriondo, periodista de tecnología, telecomunicaciones y empresas. Director de @sabemos.

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Hablamos con…Miguel Ángel Uriondo, periodista de tecnología, telecomunicaciones y empresas. Director de @sabemos.

Nacido en Madrid en 1977, criado en Móstoles y licenciado en Ciencias de la Información, especialidad Periodismo, por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en Europa Press, La Gaceta de los Negocios (antes de la compra por parte de Intereconomía), Actualidad Económica y Expansión, donde su blog se convirtió en un referente del sector de telecomunicaciones y tecnología.

Fue uno de los cien primeros tuiteros españoles y es un evangelista del papel de las nuevas tecnologías y las redes sociales para el desarrollo del periodismo. Ganador de premios como el Accenture o el Vodafone de periodismo, y finalista de otros muchos, dirige desde marzo de 2015 el nuevo diario digital Sabemos.

 

1-¿Qué es un periodista? ¿Tiene algo que ver con lo que era hace 40 años?

Es exactamente lo mismo aunque no tenga absolutamente nada que ver. Nuestro objetivo fundamental sigue siendo trasladar y explicar la verdad, o lo que entendemos por verdad, a la gente. Es una obsesión tanto como una profesión, y eso no ha cambiado nunca.

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Miguel Ángel Uriondo

2-¿Cómo ha evolucionado el periodismo en los últimos años? ¿Internet es un aliado o por el contrario un posible enemigo?

Internet es amigo del periodismo de tantas maneras que no sabría por dónde empezar. Pero lo cierto es que soy injusto: soy de la primera generación de plumillas que tuvo Internet y correo electrónico como herramienta de trabajo desde el principio. Así que reconozco que sigo sin entender cómo hacían su trabajo muchos de mis predecesores. El hecho mismo de tener agendas en papel, tener que pasar los días persiguiendo a la gente por teléfono y componer páginas sin el ordenador me parece, hoy en día, casi heroico. Hacer mi trabajo sin LinkedIn, Twitter, Whatsapp, la grabadora del teléfono (con la que subo a la nube las grabaciones nada más terminarlas), Gmail y Google Docs y muchas otras me parece complicadísimo. Cuando leo El Americano Impasible, de Graham Greene, me sorprendo de muchas formas de trabajar que no he llegado a experimentar.

3-Las redes sociales ¿son una vía más para comunicar o un patio de vecinos?

Son lo que queramos hacer con ellas. Obviamente, cada cual las utiliza como quiera. Son un foro, y en unas salas hay fans de Abraham Mateo y en otras se comentan en directo los atentados de París. Muchas veces vamos entrando en las distintas salas según nos conviene y las aprovechamos para lo que nos interesa.

4-¿Está usted en ellas? ¿Cómo profesional, personal o ambas cosas?

Estoy en todas porque no me puedo permitir no estar. La configuración y explotación de la marca personal son elementos clave para el desarrollo profesional de los periodistas. Sé quienes son mis periodistas favoritos de The Verge o The Guardian, y a veces sé qué han desayunado. Para mucha gente es una elección, y se pueden permitir estar o no estar. Si eres un personaje medianamente público es imposible no tenerlas en cuenta. Es una cierta esclavitud, pero algunos la necesitamos.

5- Y tras muchos años de “plumilla” ahora da el salto a dirigir un medio de comunicación y, además en los tiempos que vivimos… ¿Cómo afronta esta nueva aventura? ¿Cuál cree va a ser el principal reto?

Ya lo está siendo. Cada día. Lo mejor es trabajar con personas a las que les gusta contar historias tanto como a ti. Pero reconozco que estoy aprendiendo algo casi cada día.

6-¿Se ve muy distinta la redacción desde un despacho de dirección?

No. Intento dejar la puerta abierta y escribo tanto como el que más. Hay decisiones que tengo que tomar yo, pero muchas veces realmente sólo me doy cuenta de la diferencia cuando estoy en reuniones fuera de la redacción, no dentro. La principal diferencia, en todo caso, es que he dejado de tener una jornada laboral. Ahora tengo huecos para mí y mi familia dentro de una jornada de 24 horas, 7 días a la semana.

7-¿Sigue usted leyendo en papel?

No. Tenemos los periódicos en la redacción, sí, pero reconozco que el 99% de mi lectura es a través del smartphone. Desde que las pantallas están por encima de las cinco pulgadas, incluso he aparcado la tableta.

8-¿Saben en España las empresas, políticos, instituciones… comunicar de forma efectiva lo que hacen y representan? ¿Qué echa en falta de sus discursos?

Algunas lo hacen de forma extraordinaria, incluso hay algún que otro caso en el que sin tener estructuras de comunicación como tales. Pero muy a menudo me sorprendo de la notable incapacidad y falta de deseo de comunicar. No porque no tengan grandes historias que contar, sino porque están en la higuera. Muchas empresas van a ser sus propios medios en el futuro, a medida que se quieran acerar más a su público.

9-La gran noticia que le gustaría dar sería…. O ¿ya lo ha hecho? ¿Cuál fue?

Me gustaría morirme buscándola dentro de cincuenta años. En el plano internacional, me gustaría contar cualquier cosa que lleve a una paz global y duradera basada en el respeto de los derechos humanos. En el plano tecnológico, creo que mi generación experimentará la singularidad tecnológica, la irrupción de la primera inteligencia artificial. Puede ser como el Skynet de Terminator o como la Samantha de Her. Pero será un notición en cualquier caso. También vamos a entretenernos con los cambios en los modelos de relaciones laborales propiciados por las tecnologías. Y no es un problema a largo plazo ni mucho menos.

10- Deporte, cocina o meditación… ¿Cómo desconecta cuando no está trabajando?

Siempre estoy trabajando. Mis únicas formas de desconectar son mi familia, la lectura y los videojuegos. Jugaba (mal) al fútbol, pero lo dejé después de una lesión de rodilla. Ahora mismo estoy leyendo El lunes empieza el sábado, de Arkadi y Boris Strugatsky y jugando a Fallout 4. Afortunadamente, tengo la ventaja de que trabajar es la actividad que más me llena. Conozco mucha gente a la que no le pasa y sé los motivos que tengo que tener para sentirme agradecido de haber encontrado una vocación.

11- Un lugar en el mundo en el que no necesitarías Internet

Reconozco que me gustaría desconectarme al menos durante un par de semanas. Estar fuera de España sin que nadie me pudiese localizar, sólo con los míos. Sin ninguna actividad relacionada con el exterior. Sin fotos para Instagram, sin tuitear imágenes de los pies, sin explicar lo mucho que te estás divirtiendo en Facebook… Llevo muchos años sin sentirme así y tengo curiosidad.

12- ¿Qué apps tienes instaladas en tu Smartphone?

Demasiadas. Hootsuite, Cabify y MyTaxi, Amazon Compras, aplicaciones de Analytics, CamScanner (brutal), Challenger Viewer (para leer Orgullo y Satisfacción), las apps del banco y las tarjetas de fidelización, ElTenedor, Car2Go, el Companion del Fifa 16, Heathstone, Netflix, Yomvi, las apps de las teles generalistas y varias radios, Pocket, aplicaciones de rifas para nuestro evento solidario Tecnavidad…

13. ¿Qué es Tecnavidad?

Una fuente enorme de trabajo y satisfacción. Un concierto solidario que celebramos cada año un grupo de periodistas tecnológicos (Javier Sanz, Antonio Lorenzo, Carlos Hergueta y Rebeca Arroyo) con la ayuda de la agencia Indie PR y muchas marcas de primer nivel que nos permiten ofrecer la mejor rifa tecnológica de este país, a beneficio de Juegaterapia, Musicaterapia y un comedor social.

14- El periódico, Twitter, la televisión… ¿Quién te cuenta lo que pasa en el mundo?

En televisión sólo veo grandes eventos en directo. Debates, entrevistas o deportes. Para el resto, contenidos a través de TiVo, Yomvi o Netflix. Soy un loco de las series, aunque nunca sé si para desconectar o para analizarlas. Creo que The Good Wife, siendo básicamente un culebrón de abogados, es uno de los productos en los que mejor se analiza el impacto sobre la gente normal de la tecnología. Y las últimas dos temporadas de South Park son quizá el contenido más relevante que se está generando para explicar el mundo de los nuevos medios y la nueva fama. Claro, y luego está Rick and Morty… En serio, o me paras o te llenaré veinte párrafos más.

15- Si tuvieras 18 años de nuevo… ¿volverías a estudiar Periodismo?

Los “¿y si?” son bonitos para reflexionar, pero los evito siempre que puedo. Me gusta mi vida y no cambiaría nada de lo que me ha llevado a donde estoy, porque quizá otro camino habría terminado conmigo arrollado por un camión por accidente. Una pregunta mejor es si animaría a mis hijos a seguir mis pasos. Si es lo que quieren, lo único que les exigiría es que no estudiasen sólo periodismo, que se metiesen en un doble grado. Y tendrían que demostrarme su interés no de boquilla, sino con su propio canal de Youtube (o lo que haya dentro de diez años), un blog, o cualquier otra forma de comunicar desde adolescente. Sea cual sea su vocación, en caso de tenerla, que la desarrollen desde jóvenes.

16- Sacamos la bola de predecir el futuro y… ¿cómo cree que van a evolucionar los medios de comunicación en los próximos años? ¿Cuál será la principal tendencia en 2016?

La principal es que, por todo el mundo, veremos cerrar las ediciones diarias de los grandes periódicos en papel, que se quedarán para el fin de semana. El otro día el emprendedor Marc Vidal me contaba el caso de La Presse en Montreal, y me consta que en algunos grandísimos periódicos nacionales saben que el camino está en esa dirección. ¿Otra tendencia? Me hablan de la gran eclosión de medios digitales del último año (Sabemos, Bez, El Español…) Y va a ser sólo el principio. Abrirán, se consolidarán, cerrarán… Con el cambio del modelo de costes no todos los medios sobrevivirán, pero va a haber más y mejores que nunca. Lo único contra lo que habrá que competir será el ruido. Ése es nuestro principal enemigo, pero va en interés de los individuos protegerse de él y quedarse con la información que les resulte relevante.

 

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