El libro escrito por Julio García Gómez director de comunicación de la Fundación Economía y Salud y Fundación Casaverde, para comunicar con facilidad en el ámbito profesional, familiar y social, cuenta con una nueva edición, en la que se incluye un decálogo para comunicar con eficacia y pautas para vencer al ‘miedo escénico’ a hablar en público y practicar un liderazgo activo en los ámbitos profesional y personal.
Desde los consejos y pautas iniciales sobre la voz, el lenguaje (y la expresión no verbal), con técnicas de respiración y lectura, a las recomendaciones sobre comunicación interna hacia el final del libro, la obra de García Gómez (también conferenciante y docente en varias universidades) muestra su sentido práctico (“Lo que se ve o se lee se recuerda, lo que se hace se aprende”; “Lo que no se comunica no existe y lo que no se pone en el escaparate no se vende”) a lo largo de sus páginas, sea a la hora de preparar una presentación o al desempeño de cerrar una negociación. “Un libro (señala) para leer, hacer, persuadir y buscar trabajo”. Entre los consejos, figuran aspectos que se añaden a los comentados, como recomendaciones para favorecer la improvisación, técnicas de expresión corporal, disección de planes y auditorías de comunicación,
“Cada día (apunta el autor) es más necesario manejar estratégicamente las habilidades de comunicación. La tendencia este año viene dada por el incremento del uso de redes sociales, que juega en contra del manejo del lenguaje verbal y gestual, que es tan necesario en el ámbito social, los negocios y en cualquier profesión, especialmente en los ámbitos comerciales. Las tres áreas de trabajo práctico del libro se centran en la voz, la imagen y el lenguaje gestual, que mediante ejercicios que el autor pone a disposición de los lectores, hacen visible el auge de la comunicación interpersonal”.
En el ámbito de las agencias de comunicación, donde el autor se desenvuelve desde su faceta de experto en comunicación corporativo e institucional, el libro puede servir de pauta a la hora de poner en marcha acciones de formación de portavoces, “porque las prácticas propuestas favorecen la facilidad para expresar y convencer a un auditorio a la hora de presentar una marca o un producto. También en la comunicación de crisis es fundamental saber trabajar en detalle y a fondo la comunicación interna, transversal, departamental y al exterior para obtener buenos resultados de audiencia”.