CASAS CON ROBOTS Y EL INTERNET DE LAS COSAS

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CASAS CON ROBOTS Y EL INTERNET DE LAS COSAS

robots en la ciudad

robots en la ciudad

LOS ROBOTS COMO ALGO COTIDIANO

Poco a poco tendremos que ir acostumbrándonos… No será, seguramente, como lo escribió Asimov ni tampoco como lo han plasmado Spielberg o Ridley Scott en sus películas, pero lo cierto es que cada vez son más los artilugios mecanizados y autónomos, comúnmente designados con la palabra proveniente del checo robot, que invaden nuestro espacio público, privado y laboral. En marketing digital y comunicación empresarial ya han corrido ríos de tinta sobre este tema: las marcas tienen que prepararse para un nuevo mercado donde los robots van a ser un personaje más en el tablero de juego. Bots, drones, robots androides, weareables inteligentes, los coches inteligentes de Tesla y Google, casas y ciudades domóticas (como se anunciaba que será Singapur en 2020) o los próximos Juegos Olímpicos de Japón como proclamaba el presidente nipón en la ceremonia de clausura de los JJOO de Río. Algunos de estos avances tecnológicos están fuertemente ligados al marketing digital y a la comunicación, ya que ofrecen múltiples funciones válidas para el mercado y facilidades comunicativas entre empresas, empleados, prensa, etc.

LA IRRUPCIÓN DE LOS BOTS, LOS DRONES Y EL COCHE INTELIGENTE

Los bots ya están revolucionando el mundo de las aplicaciones móviles y están haciendo replantearse roles tan actuales como el de Community Manger o servicios con solera como la atención al cliente. Los bots permitirían automatizar respuestas en redes sociales o servir de guía y apoyo para clientes de una forma cada vez más parecida a la humana. Esto supondría una reducción de costes que las empresas ven con buenos ojos, aunque aún está por ver el alcance de esta tecnología y si los usuarios la acabarán aceptando.

Los drones sí que han tenido un impacto más evidente en nuestro entorno social e incluso en el marketing, ya que son asiduamente utilizados en campañas de street marketing y se les augura un futuro muy prometedor en el mercado. En comunicación el último grito es la patente de Google que permitiría emitir conferencias o realizar reuniones mediante un drón sobrevolando una sala y proyectando la voz y la imagen de alguien ubicado en cualquier parte del mundo. 

También parece que va a ser revolucionario para el transporte el coche inteligente que las compañías Tesla y Google han desarrollado y van mejorando a pasos agigantados. La posibilidad, hasta hace poco inimaginable, de realizar trayectos por carretera sin conductor puede cambiar completamente no solo a la industria del motor, sino el modo de viajar y nuestros hábitos cuando montamos en los coches. Solo hay que pensar en lo qué podríamos hacer sin tener las manos al volante durante nuestros trayectos al trabajo o destinos vacacionales…

TODO CONECTADO: EL INTERNET DE LAS COSAS

Por supuesto, toda esta tecnología robótica estará conectada a internet, en lo que se llama el Internet de la cosas (Internet of Things). Al estar conectados a la red, las posibilidades para el marketing y la comunicación son incalculables y sería aventurado lanzar hipótesis de lo que podrá ser. Pero con solo pensar en las posibilidades de los Big data y ponerlo en perspectiva en un escenario donde nuestra propia casa (televisión, lavadora, nevera, smartphone, pc, videoconsola…) esté completamente automatizada y conectada a la red, la verdad es que produce “vértigo marketero”

Solo nos queda esperar e ir viendo como estos robots conectados a la red van invadiendo poco a poco espacios de nuestra vida. Tendremos que aprender a lidiar con ellos y a ponerles límites. Las empresas deberán indagar, probar y errar para sacarle partido comercial a esta invasión robótica y, casi con seguridad, la comunicación entre agencias, prensa y profesionales se verá modificada (ya lo está siendo) por los nuevas máquinas autónomas, aplicaciones móviles inteligéntes y el Internet de las cosas

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