Por César Sánchez, director de comunicación de Retorna. ¿Por qué no lo estamos haciendo aquí? Esa suele ser la respuesta habitual [...] latas y botellas a la tienda: la nueva Ley de Residuos en España
Employer branding: ser percibido como un buen empleador
4 mayo, 2022
La reputación gana guerras
9 mayo, 2022

Devolver latas y botellas a la tienda: una realidad en España con la nueva Ley de Residuos

latas

Por César Sánchez, director de comunicación de Retorna. 

 

¿Y por qué no lo estamos haciendo aquí?

Esa suele ser la respuesta habitual de la gente cuando conoce que, en más de 40 lugares del mundo, cuando compras un agua, una cerveza, un refresco o un zumo, dejas una pequeña cantidad económica en concepto de depósito por el envase, entre 15 o 20 céntimos habitualmente, que cuando devuelves la lata, la botella o el brik se te reintegra.

Luego existen variantes como: “eso ya la hacíamos antes cuando devolvíamos el casco” o “eso es lo que yo hacía cuando estuve de Erasmus en Berlín”. Pero, básicamente, la mayoría de gente capta al instante la necesidad y los beneficios de que las bebidas se vendan con depósito, al estilo de la moneda que dejamos en el carro de la compra, para que no acaben contaminando aceras, parques, caminos o playas.

Desgraciadamente, quienes han tardado un poco más en entender la urgencia de recuperar esta práctica han sido las responsables de legislar en favor de un Sistema de Depósito para envases de bebida. Pese a que muchas entidades de la sociedad civil llevan tiempo alertando de que, cada día en España, se pierden 35 millones de latas, botellas y briks que acaban en un vertedero, en una incineradora o abandonadas en nuestro entorno, hemos tenido que esperar más de una década para que el Congreso de los Diputados haya recuperado el hábito de devolver los envases a la tienda.

Por suerte, lo hizo el pasado 31 de marzo, cuando el Pleno del Parlamento aprobó definitivamente la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular. El texto, entre otras medidas, abre la puerta al retorno de envases de bebidas, ya que los propios estudios encargados por el Ministerio de Transición Ecológica ven inviable “alcanzar ninguno de los objetivos de recogida separada neta de botellas de bebida de plástico” si no se ponen en marcha un Sistema de Depósito.

De hecho, la nueva Ley de Residuos ha traspuesto varias directivas europeas sobre la materia y ha determinado unos nuevos objetivos de reciclaje que están muy lejos de ser cumplidos. Solo a modo ilustrativo, un grupo de investigadores de la universidad catalana Elisava acaba de publicar en la revista científica de Quartil 1 Sustainable Production and Consumption un estudio que sitúa la recogida separada de los envases de plástico en España en el 15%, con un reciclaje real del 10,7%.

Recuperar la devolución del casco es una apuesta clave para que España deje el furgón de cola europeo en cuanto a gestión de residuos y se sitúe a la vanguardia en cuanto a apuesta por una economía circular real y sana y por la protección de sus ciudadanas y su medio ambiente. Y no solo eso. Es una reivindicación histórica de los colectivos sociales y una medida que cuenta con un amplio respaldo social. Una reciente encuesta de opinión mostraba que el 85% de las personas quieren devolver latas, botellas y briks en tiendas y supermercados lo antes posible; especialmente las botellas de vidrio, por ser los envases más fáciles de limpiar y rellenar para su reutilización.

La nueva Ley de Residuos, además ha traído otros avances importantes que hace tiempo que se nos exigen desde Bruselas. El final de ciertos envases de plásticos de un solo uso como vajillas de usar y tirar o pajitas; la prohibición de disruptores hormonales como ftalatatos y bisfenol A en envases alimentarios; la obligatoriedad de servir agua del grifo para bares y restaurantes o la de dedicar hasta un 20% de su espacio a la venta de productos en granel para supermercados son solo algún ejemplo. Sin embargo, también ha dejado lagunas, como la falta de objetivos específicos de prevención y reutilización o apostar de forma mucho más decidida por la recolección de calidad de la materia orgánica.

Con todo, se trata de un paso ambicioso que debe convertirse en realidad con su desarrollo en los siguientes meses y años. Que la gente, cuando conozca que en muchos países te devuelven tu dinero a cambio de retornar latas, botellas y briks a tiendas y supermercados, ya no reaccione diciendo que por qué no lo hacemos aquí, si no mostrando la alegría de que, en breve, nosotras también lo haremos.

Compartir: