Democratizamos el acceso a la información

¿Podemos controlar lo que se dice de nuestra marca en Internet?
28 febrero, 2011
Orgullo y prejuicio del Siglo XXI
7 marzo, 2011

Democratizamos el acceso a la información

Esta semana tuve la suerte de asistir a un encuentro con periodistas sobre derecho concursal que organizamos de la mano de Pluta Abogados y Acijur. El asunto es farragoso pero la intención era acercar a expertos y periodistas encargados de cubrir este tipo de información para reducir las lagunas de comprensión y entendimiento en la materia. En un momento del encuentro, un magistrado habló de la difícil relación entre jueces y periodistas y aseguró que la puesta en funcionamiento de las oficinas de prensa había ayudado mucho a su mejora. “Las oficinas de prensa –decía- despejan de cualquier duda de trato de favor a periodistas. Cuando hay presiones por parte de los medios, las oficinas de prensa democratizan el acceso a la información y evitan esa carrera de a ver quién tiene primero la información”. Es la forma más romántica que he escuchado nunca de entender nuestra profesión, pero no puedo estar más de acuerdo. Las direcciones de la comunicación, las oficinas de prensa o las agencias de comunicación:

  • Son un intermediario que acerca las posiciones de la compañía y del periodista. Sabe qué necesita el periodista, cómo y cuándo; sabe cómo puede responder la compañía al interés mediático, cómo hacer que éste forme parte de la agenda de los medios.
  • Crean una política de comunicación, acertada o equivocada, pero que elimina opacidad y los vaivenes subjetivos de la opinión y el ánimo del directivo de turno.
  • Agilizan la respuesta a las peticiones de los medios, anticipando necesidades en muchas ocasiones y respondiendo a las muchas restricciones de tiempo de los periodistas (cierres, boletines informativos, edición online,…).
  • Conducen al periodista hacia el portavoz más adecuado dentro de la organización, evitando la repetición continua de fuente por parte del periodista o que se pierdan en un mar de expertos y/o departamentos.
  • Mejoran las habilidades de comunicación de los directivos y expertos, haciendo más accesible sus mensajes, sacándoles del especialismo y el lenguaje técnico.

Seguro que habría mucho que matizar, pero lo cierto es que las resistencias que los periodistas mostraban a la figura de ese “intermediario” que somos se van disipando poco a poco porque unos y otros hemos aprendido a colaborar y sernos útiles en el mejor sentido de la palabra. Todavía quedan dudas, recelos, pero en gran parte hemos consensuado que nuestro día a día funciona mejor si nos tenemos en el mismo barco.
En una profesión tan castigada como esta, pensar –y hacerlo por jueves :)- que democratizamos el acceso a la información, me gusta, me entusiasma, incluso, y llevados del romanticismo acabo con un poema de Mario Benedetti que expresa mejor, si cabe, qué quieren los medios (las personas) de nosotros:

No olvides que tu rostro
me mira como pueblo,
sonríe y rabia y canta como pueblo,
y eso te da una lumbre inapagable.

Compartir: