El poder de las palabras y los guardianes de la reputación

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El poder de las palabras y los guardianes de la reputación

Cuenta la historia que en cierta ocasión, un sabio maestro se dirigía a su atento auditorio dando valiosas lecciones sobre el poder sagrado de la palabra, y el influjo que ella ejerce en nuestra vida y la de los demás. Las palabras curan o hieren a una persona, por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.

Aunque puede ser  percibido como un reto imposible, la gestión de la reputación ha existido siempre, desde que Adán y Eva comieron del árbol maldito, lo que ha ido evolucionando a lo largo de la historia han sido las técnicas de cómo se puede administrar o controlar lo que otros piensan de ti.  Lo importante y común de su desarrollo ha radicado en un compromiso significativo con todos y cada uno de los grupos de interés.El poder de las palabras

La gestión de la reputación se está convirtiendo en una disciplina que se requiere para los negocios. Si lo dominas, se gana la lealtad de tus stakeholders y la posibilidad de ganar nuevos, y un mayor rendimiento de tus objetivos. Falla, y tu negocio podría verse en graves dificultades. Los Stakeholders son rápidos para juzgar y lentos para perdonar. En una compañía, se tiene la tentación de centrar los esfuerzos de comunicación en los clientes principales y dedicar menos tiempo a desarrollar relaciones con otras partes interesadas. Esto sería una equivocación, las empresas deben hacer frente a todas las partes interesadas de la empresa, sobre todo en un tiempo de perspectivas inciertas. Y ahí es donde entra en juego la reputación.

La gestión de la reputación tiene un enfoque de afuera hacia adentro. Los grupos de interés son los  propietarios reales de la reputación de la empresa, no la propia empresa. Sí es cierto que la empresa cuenta con los logotipos y marcas comerciales, y controla el tono y el contenido de sus esfuerzos de comunicación propios. Pero hay otras fuentes externas de la reputación que no puede controlar.

Un grupo clave que juega un papel clave en la definición de la imagen de una empresa es conocido como los guardianes de la reputación. Los guardianes se caracterizan por su independencia de la compañía que comunican, y por su poder para influir en los demás. Los medios de comunicación tradicionales son los guardianes clásicos de la reputación, pero la llegada de los medios de comunicación social (social media) ha subido fuertemente el número de voces que hablan de la empresa. Saber quién para interactuar con ellos,  es sólo una parte del desafío. La otra es saber cómo interactuar.

Piensa en esto y cuida tus pensamientos, porque ellos se convierten en palabras, y cuida tus palabras, porque ellas marcan tu destino.

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