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ESG: Tres siglas clave en la agenda del consejo

Marieta del Rivero, Consejera independiente y Presidenta de la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Sostenibilidad de Cellnex Telecom. Consejera independiente de Gestamp Automoción. Presidenta no ejecutiva de Onivia y miembro del Consejo Asesor de Mutualidad de la Abogacía y de Made in Möbile. Patrona de Fundación Tecnalia.

 

El termino ESG creció en protagonismo en 2020 y la pandemia no ha hecho más que acelerarlo en todos los ámbitos del negocio. La ya tradicional carta de Larry Fink, CEO de BlackRock, a los Ceo’s de las Compañías corrobora este hecho.

En la celebración de la cumbre del World Economic Forum en septiembre de 2020, se promovieron una serie de métricas que incluían indicadores sobre ESG para ayudar a los mercados financieros, los inversores y la sociedad a medir la contribución y apoyo a los mismos. Y es que existe un claro consenso acerca de la necesidad de avanzar en materia de ESG. Por ello, la transformación sostenible es uno de los principales retos a los que se enfrentan las compañías, con un notable impacto en sus modelos de negocio, de gobierno y de gestión. Como resultado de este creciente interés hacia las cuestiones ESG, las compañías deberían desarrollar un posicionamiento más activo en el ámbito de la sostenibilidad, siendo uno de los retos actuales elevarla al ámbito de supervisión del Consejo y sus comisiones.

Asimismo, es necesario reforzar la información al Consejo sobre la percepción del desempeño ESG de la compañía por parte de inversores y analistas. Es clave que desde el Consejo se entienda el vínculo entre los resultados financieros y los no financieros, en el sentido de que aquellas compañías que incorporan en su gestión criterios ESG son más resilientes, más rentables y con un menor perfil de riesgo.

La relevancia de los asuntos ESG y su supervisión por el Consejo se ha acelerado debido, entre otros motivos, a la pandemia que hemos vivido que ha puesto aún más el foco en las prácticas de buen gobierno, ambientales y sociales de las organizaciones y no solo desde la óptica de la gestión del impacto de la crisis. Y esto se debe, en parte, a los desarrollos regulatorios cada vez más exigentes en estas cuestiones como, por ejemplo, la Ley 11/2018 de información no financiera y diversidad y la reciente revisión, de junio de 2020, de las recomendaciones del Código de buen gobierno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que coinciden en que los Consejos de administración deben orientar, supervisar y controlar el enfoque de las compañías en materia de sostenibilidad.

De acuerdo con estas recomendaciones de buen gobierno españolas y otros estándares internacionales, es responsabilidad de los Consejos de administración supervisar y promover las estrategias y prácticas de sostenibilidad o ESG de las compañías.  Sin embargo, a pesar de estos avances, la realidad es que los Consejos aún tratan de establecer su nivel responsabilidad a la hora de promover las estrategias y prácticas ESG de las compañías y su supervisión.

INFORMACIÓN NO FINANCIERA: REPORTING Y REGULACIÓN

¿Cómo abordar la supervisión de asuntos ESG desde los órganos de gobierno y sus procesos de toma de decisiones? El Informe de KPMG y Fundación Seres ‘La visión de los asuntos ESG desde el consejo de administración’ establece que las dificultades a la hora de supervisar los asuntos ESG o de sostenibilidad se deben a la complejidad para determinar las implicaciones del término ESG y, por tanto, para definir qué asuntos incluir en la agenda del Consejo. El termino es “enciclopédico” ya que abarca un amplio y diverso abanico de temas y no es sencillo acotar su dimensión.

A pesar de que el Consejo es igualmente responsable de la “Información No Financiera” que de la “Información Financiera”, se debería dar más peso en la agenda del Consejo a las cuestiones vinculadas con la sostenibilidad y el medio ambiente. En este sentido, el 52% de los consultados en el informe considera que el Consejo debería dedicar más tiempo a la supervisión de los asuntos ESG. En concreto, señalan que los asuntos ESG deberían tratarse en las sesiones del Consejo con la misma frecuencia que el plan estratégico, puesto que son cuestiones que, por su carácter transversal, están directamente ligadas al modelo de negocio y la estrategia de las compañías.

Desde mi punto de vista, y aunque el 2020 ha sido un acelerador exponencial del cambio de gobernanza, la realidad es que el Consejo no está igual de sensibilizado con la agenda de RSC/sostenibilidad que, con el análisis del Balance, la cuenta de resultados, los flujos de caja o la estrategia de impuestos y toda la información que proporcionan las normas contables.

Hay que tener en cuenta que las narrativas también son diferentes y que la no existencia de un standard único como framework -GRI en EU y SAAB en USA-, no contar con ciclos de reporte unificados y ser un área enciclopédica dificulta todavía más el que estén al mismo nivel.

A pesar de que a la lógica de la información financiera se integra de forma natural la información ESG, la principal dificultad a la que se enfrentan los Consejos a la hora de supervisar los asuntos ESG sigue siendo la diversidad de indicadores. Todavía no existe un standard a nivel mundial y esto es un gran reto. Es necesario unificar estos indicadores para que permitan cuantificar con el mismo lenguaje el performace mediante métricas fácilmente comparables y evaluar el impacto de las iniciativas desarrolladas. En este sentido, el informe de KPMG y Fundación Seres revela que los Consejeros ven necesario reforzar la información periódica al Consejo en materia de sostenibilidad y de definir cuadros de mando que les permitan evaluar el desempeño y el cumplimiento de los objetivos establecidos.

Mirando al futuro, entre las materias del ámbito ESG que ganarán mayor peso en la agenda del consejo de administración en los próximos años, los consultados por el informe de KPMG y Fundación Seres señalan la innovación (65%) y el talento (55%), el cambio climático (50%) y la reputación (50%).

LA GOBERNANZA DEL IBEX 35 BAJO LA LENTE ESG

Las compañías que cotizan en el Ibex 35 están avanzando en las tendencias europeas relacionadas con la gobernanza y la sostenibilidad y están buscando e incorporando nuevos Consejeros con experiencia en criterios ESG. En este sentido, me parece imprescindible actuar en dos direcciones. La primera es estructurar los aspectos ESG en una comisión específica dentro de los Conejos para acelerar el cambio y poner más foco y recursos. Y la segunda es acelerar la formación adecuada (Certificación) de los consejeros en estos temas, de la misma forma que no se puede opinar sin conocimientos previos de Finanzas o de Retribuciones o de Tecnología.

Si se analiza el IBEX 35 bajo la lente ESG, esta es la situación actual según el informe Hacia la nueva Gobernanza ESG Consejos de administración sostenibles de Forética:

  • Si miramos únicamente a los CV’s de los consejeros del IBEX 35, solo el 16% tiene competencias ESG. La capacitación en este ámbito es sin duda una tarea pendiente.
  • Un 18% de las matrices de competencias incluye los aspectos ESG entre los conocimientos/funciones de los Consejeros.
  • 3 de 10 empresas del IBEX 35 cuenta con una Comisión de Sostenibilidad. Otro 53% delega el seguimiento de los aspectos ESG a otra comisión preexistente. En el caso de Cellnex, por ejemplo, la responsabilidad recae en la Comisión de Retribuciones, Nombramientos y Sostenibilidad que actualmente presido.
  • Un 42% de las empresas del IBEX 35 se consideran líderes en ESG, con ratings de AA o superior.
  • Las empresas españolas se sitúan por encima de la media global en todas las dimensiones ESG y de gobierno corporativo. Se observan dos ritmos entre las cotizadas españolas. En el mercado continuo, excluyendo el IBEX 35, las compañías se encuentran un 21% por debajo de la media europea.

Teniendo en cuenta el escenario en el que nos encontramos tras el azote de la pandemia, los Consejeros debemos ser conscientes de que vivimos una transición imparable del modelo de gobernanza de las empresas y tenemos la responsabilidad de posicionar los criterios ESG en la agenda de prioridades como una oportunidad de crecimiento y disminución del riesgo para las compañías. Debemos adquirir nuevos conocimientos, abogando por una convergencia de la sostenibilidad en los sistemas de reporting que permita supervisar, controlar y facilitar a los grupos de interés transparencia en este ámbito.

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