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¿Qué impacto tiene esta decisión en la vida de las personas?

Por Beatriz Sánchez Guitián, directora general de la Fundación máshumano.

Esta sería la pregunta que los líderes que buscan la sostenibilidad de sus organizaciones deberían hacerse en estos momentos de aceleración y cambio, amplificados en esta nueva normalidad. ¿Qué impacto tiene una determinada decisión empresarial en la vida de las personas?, ¿cómo afectaría a la confianza y el compromiso de mis empleados, clientes, proveedores, inversores, y otros grupos de interés?, ¿es coherente esa decisión con el propósito, misión, visión y valores de mi empresa?

Desde Fundación máshumano, conjuntamente con el IDDI y Watch&Act, definimos en 2019 cuál es la visión de la empresa máshumana como aquella cuyo propósito contribuye al desarrollo de las personas y la sociedad, creando un modelo de relación con todos sus grupos de interés que integra el logro de los objetivos económicos con el impacto positivo en la vida de las personas. Esta definición converge en el tiempo y contenido con la declaración de la Business Round Table: que el beneficio económico a corto plazo no incline la balanza en la toma de decisiones frente a medidas que, aunque en el corto plazo fuesen menos lucrativas, tendrían un impacto positivo en las personas, y en el largo plazo, garantizarían la sostenibilidad del modelo de negocio. 

Durante la crisis sanitaria generada por el Covid-19, en la sociedad ha habido un consenso casi generalizado en poner la salud de las personas como una prioridad. Y, en el sector empresarial, muchas organizaciones han hecho lo mismo, demostrando ser más humanas al tener también como prioridad las personas, su confianza y su compromiso. Varios de estos ejemplos los encontramos en nuestra Red de empresas máshumano, donde hay valiosos ejemplos de su comportamiento en esta crisis.

Esta actitud responsable de muchas organizaciones ante la pandemia, tomando decisiones desde la persona, preocupándose no sólo de la parte operativa, sino también de la emocional y humana ha modificado la percepción que muchos tenían de las empresas como máquinas diseñadas para ganar cuanto más dinero mejor y cuyo principal objetivo es la rentabilidad.

La importancia de la confianza para generar compromiso

Las organizaciones saben que estamos en un momento de cambios bruscos en los hábitos de consumo e inversión, algunos de los cuales pasarán, pero otros se quedarán entre nosotros, y están adaptándose a marchas forzadas para sobrevivir. Y para sobrevivir necesitan empleados que desplieguen su máximo potencial. En las empresas más humanas, centradas en las personas, los empleados tienen la creatividad para transformar una unidad de negocio, una empresa o un sector a través de ideas y conexiones entre procesos, funciones, mercados, clientes y proveedores. Estas empresas saben que el compromiso es el pegamento fundamental para que todo funcione. Un compromiso que es clave con los empleados, pero también con los clientes, proveedores, inversores, etc., es decir, con todo el ecosistema humano de la empresa. 

Y el compromiso se consigue creando confianza: confianza en los líderes, en el equipo, en el proyecto y en uno mismo: en el desarrollo personal, profesional y familiar que la persona podrá alcanzar realizando su actividad profesional en esa organización. El estado natural del ser humano es emocional, optimista y espiritual en el sentido de que estamos motivados por varias razones y metas. Y la persona necesita de un entorno profesional que facilite, estimule y de ejemplo, para ganar confianza en sí misma, en el entorno y pueda desplegar todo su potencial. 

La creación de estos entornos de trabajo más ágiles y más humanos, basados en la confianza, ha sido un factor clave durante la crisis: hemos comprobado durante este periodo de teletrabajo “imperfecto” que dejar a la gente trabajar con autonomía, con poca supervisión y en marcos de trabajo basados en la confianza, ha hecho que las cosas hayan salido adelante con éxito. Así se ha puesto de manifiesto en los numerosos encuentros virtuales que hemos realizado con las empresas de nuestra Red, donde se ha compartido que la gestión más humana ha provocado una importante mejora en los índices de satisfacción y compromiso de sus empleados, que ha derivado en mayor productividad y en mejores resultados. La confianza nutre el salario emocional y debe seguir haciéndolo en el futuro

Pero también ha mejorado la percepción de los clientes e inversores, que tienen información sobre los comportamientos de las marcas en esta crisis, están tomando decisiones en función del comportamiento de las empresas con sus empleados y con la sociedad, a través de las entidades sociales que están pegadas a los colectivos que están sufriendo o por medio de las Administraciones Públicas (con, por ejemplo, donaciones directas al sistema sanitario).

Las preguntas son una parte fundamental del pensamiento crítico y abren a la reflexión y a la búsqueda de nuevas soluciones innovadoras. Las empresas pueden enfrentarse a una decisión difícil, y es bueno que antes de tomarla se pregunten: ¿qué impacto tiene esta decisión en la vida de las personas?

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